El mundo de los videojuegos permea todos los niveles de una sociedad e influyen en las personas y se han ganado un lugar en la cultura contemporánea, es casi inevitable el trasladar la acción de Jugar en las plataformas  tecnológicas cotidianas, ya sea en una consola casera como podría ser el Xbox, PlayStation o alguna de las múltiples consolas de Nintendo, aparatos portátiles especializadas en videojuegos o el mismo celular o tableta que permite el acceso a estas tecnologías que se convierte en plataforma lúdica en diferentes aspectos, casual, gamer o hardcore la mayoría nos vemos involucrados.

Partiendo de la premisa de que todos somos Jugadores, o Gamers, de alguna u otra intensidad, en la plataforma analógica o digital, la naturalización de la práctica de jugar con videojuegos se traslada a lo físico como tableros con circuitos, o viceversa utilizando la realidad aumentada nos involucra y lo convertimos en algo presente en nuestra vida diaria, lo transformamos en herramientas de socialización y cohesión, creamos una cultura a partir de estas actividades, que si son simulaciones de la vida cotidiana o no tmabién forman parte de la misma y por consecuencia la transforman haciendo pertinente el comentario de opinión sobre cómo afectan nuestra cultura y pensar la cultura a partir del juego, nosotros somos “Game Thinker”, y nos manifestamos en función de esta cultura y defendiendola de los mitos, tanto positivos como negativos porque hay una realidad más allá de las ilusiones.

Manifiesto Gamer

Levantar la manos y los controles, proclamar pública esa tierra prometida de vidas interminables, de universos que se encuentran en los límites de la imaginación y leyes físicas.

Gritar en nombre de nuestras lógicas, nuestras habilidades y nuestras culturas, proclamar la tierra prometida del remix, del mod y del fanmade, gritar esta estructura lógica es mía como poeta defiende sus versos prohibidos para pasarse por el arco de hacker el DRM.

Cultivemos esos monstruos y démosles de mamar junto a la sociedad que los rodea, darle los nutrimemes para que crezcan y se reproduzcan, para que se mezclen razas de géneros híbridos, ese mercado transgenerativo nos pertenece, nosotros lo hacemos y él nos hace.

Asexuemos los entes de dominio, dejemos de lado el matriapatriarcado y busquemos un neoteoarcado basado en entes míticos de lo que buscamos ser, sus morales y éticas nos forman, nos moldean y nos contaminan, nos convierten en seres que experimentan los límites de la naturaleza y dignidad humana entrenados para la decisión rápida y el aprendizaje a partir del error.

Proclamemos nuestro         B A cotidiano, lo que no nos mata nos hace más expertos, upgradea nuestros sentidos generando identidades y las multiplica a la potencia del software y género codificado, gritemos esta lógica es mía, esta repetición sesgada de la realidad, esta mixtura de mundos globalifílicos ucrónicos en busca de coartar monolíticas investiduras de pre-juicios.