xenoblade

Con la nueva consola que se ve venir por parte de la compañía Nintendo pone como parte de su oferta el remake de un excelente juego llamado “Xenoblade Chronicles“, además que se está a la espera de la secuela para el WiiU con la esperanza de que levante aún más las ventas. Al jugar Xenoblade uno se encuentra con la continua exploración del mundo imaginario de Xenoblade y se topa con diferentes acercamientos a posturas ideológicas como el existencialismo, característica fundamental de la saga “Xeno”, a la que pertenecen  “Xenogears” y “Xenosaga” en sus tres episodios titulados como tres de los libros de Frederich Nietzsche y con su posible remake en HD según dicen los rumores. Pero no es el tema existencialista el que pretendo desarrollar en las siguientes lineas y dejare los temas filosóficos para otra ocasión, lo que me interesa abordar es la necesidad de “Dios” o “Dioses”  en los videojuegos, y me gustaría abordarlo con una frase escrita por Nietzsche: “Dios a muerto” (Gott ist tot), pero lo curioso es nuestra necesidad  de mantenerlo vivo.

El tema de la religión vinculada con los videojuegos no es algo nuevo y existen diferentes posturas, podemos observar la existencia de detractores de los videojuegos y su intención por censurar uno que otro debido a la agresión que ofrece el contenido hacia la estructura religiosa, tal es el caso de Final Fantasy X en su momento donde se intentó impedir su lanzamiento en América debido a la temática de manipulación social que ejerce la estructura religiosa sobre las personas.  Posteriormente se vería repetido en menor medida en la decimodoceava entrega y llevada a la exageración en la siguiente entrega , sin mencionar entregas previas como el Tactics.

video-game-god-of-war-2898

Evidentemente hay quienes utilizan mas que existencia de un dios que las instituciones, como un vehículo narrativo para el adoctrinamiento o como parte de su historia, por citar un ejemplo claro esta la saga God of War basada en la mitología greco-romana o Castlevania utilizando gran parte de la mitología cristiana y en contraparte están los juegos educativos en ciertas religiones. Pero lo evidente es la necesidad de la religión y de dios para poder desarrollar este tipo de sagas que en lo comercial llegan a tener un éxito asombroso, además de la impresión constante de las deidades en la mayoría de los juegos como un ente social de cohesión  caso Fallout 3 con la “Iglesia de Atom”  o un referente de iniciador de conflicto por diferencias entre visiones religiosas, como la saga de Halo  o Assassin’s Creed con los templarios y guerra santa o como personajes a los que hay que derrotar, o aspirar a ser  de poder para poder completar el juego, entre otros muchos ejemplos.

Lo que me queda claro es que a pesar del ateísmo, cristianismo, islamismo, budismo y otros ismos que forman parte del menú, o mejor dicho gracias ellos, seguiremos teniendo juegos con entes cuasiperfectos, omnipotentes y otras alegorías citadas hasta el cansancio en la saga de Zelda, aspecto que hace imposible que mi imaginación vuele hacia un panorama donde la religión y la presencia de ese ente llamado Dios sea erradicado o simplemente inexistente y al final me queda claro que en el juego está el aspecto siempre prometido de varias religión: La reencarnación por vidas infinitas. En fin, sin más que agregar por el momento solo me queda agradecerle a las religiones y mitologías el gran repertorio de elementos fantásticos  irreales e inverosímiles que propician la existencia de historias tan entrañables y compartir mi juego religioso favorito y a mi parecer el mejor de todos, no por gráficas sino por concepto muy concordante con la religión que lo inspira y que lleva por titulo las maravillosas palabras de: Bible Fight