Propongo lo siguiente: Podemos hablar de las categorías de Hardcore y Casual en un espectro donde funcionen como extremos, y entre ellos existen dos grados más: El hardcore casual, y el casual hardcore.

Gráfica:

Teoria

Hoy hablaré del casual hardcore.

El jugador casual hardcore no tiene consolas de videojuegos, pero sí acceso a un smartphone o el internet. Podrá pasar horas jugando juegos en MiniclipFarmville de Facebook. La diferencia principal entre el casual hardcore y el casual es que el casual hardcore le dedica la misma cantidad de horas a un juego en Facebook, por ejemplo, que un jugador hardcore en Destiny en su PS4. O sea, misma dedicación, diferente plataforma, y por ende, diferente actitud hacia la industria.

El jugador casual hardcore juega juegos sociales. Farmville, uno de los mayores exponentes de este género, requiere de la interacción entre personas reales para poder avanzar de manera más rápida en el juego. En caso de que no existan estas personas con quien compartir la experiencia, se han dado casos donde estos jugadores crean cuentas falsas (o sea, hacen trampa, y de paso, rompen el internet) para conseguir add-ons.

Para los que no estén familiarizados con la mecánica de este tipo de juegos, algunos requieren de volver al juego a ciertas horas para triunfar. Los jugadores ponen la alarma a las 2AM para cosechar porque si no lo hacen, pierden las ganancias de todo su arduo trabajo. ¿A poco no eso suena bien hardcore? Perdón, pero si me preguntas a mí, Hyrule puede esperar unas horas en lo que voy a dormir. ¿Quién diría que una granja demandara más tiempo que Skyrim?

Según un estudio realizado por Nielsen en el 2009, en su mayoría, los que más juegan juegos casuales son mujeres, y usan computadoras menos poderosas que aquellos que jueguen shooters o RPG’s. Los juegos casuales más populares son aquellos de cartas o rompecabezas y tienen una alta tasa de juego recurrente que puede estar a la par, o incluso puede exceder, la tasa de los juegos hardcore.

Entrevisté a mi madre, y ella reconoce que cuando comenzó a jugar FarmVille, no lo veía como un video juego pero sí como un programa. Cuando le dije que era un video juego, entró en shock porque “se había convertido en uno de nosotros”. El jugador casual hardcore no se reconoce como gamer solo porque no tiene un control en la mano y no juega frente a la televisión, pero no deja de ser gamer. Estoy casi segura que las tías del mundo han jugado más horas en Bejeweled que nosotros en Halo. .

Una foto de mi mamá
Una foto de mi mamá

Este fenómeno no es exclusivo a señoras mayores, también aplica a cualquiera. Existen los juegos en flash de Miniclip y simuladores de Texas Hold Em con muchos, muchos jugadores diarios. Yo llegué a traumarme con Robot Unicorn Attack 2 y competí con mi prima por el puntaje más alto. Mi prima me venció y ella no sabe ni jugar FIFA 14. El punto es que todos somos Gamers, todos tenemos el placer de jugar, vencer y trascender… Sólo unos más que otros.

El puntaje real de mi prima, que hasta la fecha no he podido vencer
El puntaje real de mi prima, que hasta la fecha no he podido vencer